Fue solo un sueño

Esta noche he tenido un sueño:

Soñé que una luz
brillaba en la oscuridad.
Era un pájaro de oro
que fue inundando el pueblo
de radiante claridad
y adornos de Navidad.
Parecía un cuento de hadas
donde había un palacio
con su baile de gala.
Y aquella noche,
hasta el momento
fría y solitaria,
se engalanó de fiesta
por arte de magia.
La gente cantaba
sin parar de bailar,
contagiando su alegría
a los demás.
Todos contentos
me felicitaban.
El regocijo continuó
hasta la madrugada.

Pero con el alba
se rompió el encanto:
Paró la música, el baile cesó,
y se esfumó el palacio.
No quedó nada.
Entonces alguien gritó:
¡Está desnudo el Emperador!
¡La Princesa es una criada,
y el Príncipe, un farsante
y un impostor!
Enfurecidos me amenazaban:
¡Te va a costar caro,
es una estafa!
Al tratar de huir
desperté asustado.
El día me devolvió
a la realidad.
Fue solo un sueño
que como la niebla,
se desvaneció
al salir el sol.
Aunque fue tan hermoso
mientras duró.

Juan José Becerra Ladera